"Yo sólo quito lo que sobra, la estatua ya está ahí". Miguel Ángel Buonarroti.
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sábado, 9 de febrero de 2013
Un niño adulto
Un niño adulto
El otro día al llegar a clase vi que mucha gente estaba mirando por la ventana, la mayoría estaban ilusionados. Al momento me di cuenta de que era por....¡la nieve!
Y es que aunque tengamos ya dieciséis años, por muchas responsabilidades que tengamos, seguimos siendo niños. Pensándolo mejor, creo que en el fondo todo el mundo tiene una parte de niño que reprime por el miedo al qué dirán. En mi opinión, deberíamos liberar esta parte de vez en cuando.
No digo que debamos olvidar nuestras responsabilidades o volvernos infantiles, sino que cuando estemos agobiados, hartos de todo dejemos esta parte, que todos tenemos, aflorar por un momento para olvidarnos de los problemas.
Jaime A.
El otro día al llegar a clase vi que mucha gente estaba mirando por la ventana, la mayoría estaban ilusionados. Al momento me di cuenta de que era por....¡la nieve!
Y es que aunque tengamos ya dieciséis años, por muchas responsabilidades que tengamos, seguimos siendo niños. Pensándolo mejor, creo que en el fondo todo el mundo tiene una parte de niño que reprime por el miedo al qué dirán. En mi opinión, deberíamos liberar esta parte de vez en cuando.
No digo que debamos olvidar nuestras responsabilidades o volvernos infantiles, sino que cuando estemos agobiados, hartos de todo dejemos esta parte, que todos tenemos, aflorar por un momento para olvidarnos de los problemas.
Jaime A.
El futbol es el opio del pueblo
El futbol es el opio del pueblo
Ayer fui al Calderón, aunque no soy aficionado del atleti y hubo algo que me llamó la atención: la actitud de la gente en el campo. Parecían disfrutar del partido, haberse olvidado de todas sus preocupaciones y problemas. Nadie se acordaba ya de los problemas familiares ni económicos... y un largo etcétera.
Esto me hizo pensar en cómo un deporte que parece absurdo (once jugadores intentando meter el balón entre tres palos) podía conseguir esto. Y es que el fútbol no es solo un deporte, es un sentimiento capaz de unir a todo un país dejando de lado sus diferencias sociales, políticas e incluso regionales.
No creo que debamos ensalzar el fútbol como algo supremo, ni hacer tonterías por ser de un equipo o de otro, pero me parece algo mundano que en el fondo y en la práctica es muy útil para todos nosotros.
Jaime A
Ayer fui al Calderón, aunque no soy aficionado del atleti y hubo algo que me llamó la atención: la actitud de la gente en el campo. Parecían disfrutar del partido, haberse olvidado de todas sus preocupaciones y problemas. Nadie se acordaba ya de los problemas familiares ni económicos... y un largo etcétera.
Esto me hizo pensar en cómo un deporte que parece absurdo (once jugadores intentando meter el balón entre tres palos) podía conseguir esto. Y es que el fútbol no es solo un deporte, es un sentimiento capaz de unir a todo un país dejando de lado sus diferencias sociales, políticas e incluso regionales.
No creo que debamos ensalzar el fútbol como algo supremo, ni hacer tonterías por ser de un equipo o de otro, pero me parece algo mundano que en el fondo y en la práctica es muy útil para todos nosotros.
Jaime A
martes, 22 de enero de 2013
El hombre, el abuson de la clase
El hombre, el abuson de la clase
Jamie A
Querido John:
Llevo cinco días en España y me ha parecido un país muy interesante, pero hay algo que me ha llamado mucho la atención, una tradición que a mi parecer debería estar prohibida.
Ayer me llevaron a una especie de estadio de fútbol, pero en vez de un campo de hierba había arena. Todo el mundo estaba muy animado así que supuse que iba a ser algo divertido. Tras unos minutos de espera, apareció en la arena uno con una espada y una especie de bandera, inmediatamente salió un toro. Sé que no te lo vas a creer, pero el hombre se dedicó a clavar banderillas (así me dijeron que se llaman) al toro, y una vez estaba medio muerto lo mató con la espada. Pero esto no es lo peor, en ese momento todo la gente se levantó y empezó a aplaudir.
Al salir le comente a mi amigo Jorge porqué no habían prohibido esto y me contestó que en España era un espectáculo muy común. Que extraño país en el que se entretienen torturando a un animal.
Saludos,
Robert.
Jamie A
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